
Peramato pide a los miembros del nuevo Consejo Fiscal una visión integradora, rigor y sentido institucional
06 de de juliol de 2026
Los nuevos vocales han tomado hoy posesión en un acto celebrado en la Fiscalía General del Estado
















El Consejo Fiscal ha mantenido hoy su primera reunión tras la toma de posesión de los 9 nuevos vocales electivos, que han jurado o prometido su cargo en un acto previo celebrado en la Fiscalía General del Estado y presidido por la Fiscal General Teresa Peramato Martín. En el acto han estado también los vocales electivos salientes.
Seis de los vocales pertenecen a la Asociación de Fiscales (AF), dos
a la Unión Progresista de Fiscales (UPF) y una a la Asociación
Profesional e Independiente de Fiscales (APIF). Fueron elegidos en las
elecciones que tuvieron lugar en las elecciones del Consejo Fiscal del
pasado 19 de mayo. Su mandato se prolongará durante los próximos
cuatro años.
Los nuevos vocales electivos son los siguientes:
Por la AF:
Ana López Riera
Esther Moreno Amaya
José Francisco Ortiz
Navarro
Macarena Ortiz Tejonero
Javier Ródenas Molina
Alberto Rodríguez Fernández.
Por la APIF:
María Teresa Gálvez
Por la UPF:
Víctor Castells y María Teresa Vicente
Junto a estos vocales,
integran el órgano los Vocales natos: La Fiscal General, Teresa
Peramato, la Teniente Fiscal del Tribunal Supremo, María Ángeles
Sánchez Conde, y la nueva Jefa de la Inspección Fiscal, María José
Osuna, que ha tomado posesión como Vocal nata también esta misma
mañana.
En su discurso tras las tomas de posesión de los
nuevos vocales, la Fiscal General del Estado ha destacado que el
Consejo Fiscal “ocupa un lugar singular en el diseño institucional del
Ministerio Fiscal. Es un órgano de representación, pero también de
reflexión y de encuentro. En él conviven sensibilidades, experiencias
y perspectivas diferentes que deben contribuir a enriquecer nuestras
decisiones y a fortalecer la Institución. La discrepancia razonada no
debilita al Ministerio Fiscal; al contrario, lo hace más sólido cuando
se ejerce con respeto, rigor y sentido de la responsabilidad”.
“Nuestra misión constitucional es bien conocida. Nos corresponde promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley. El cumplimiento de esa misión exige independencia de criterio, conocimiento técnico, objetividad y una profunda vocación de servicio. Pero quienes integran el Consejo Fiscal asumen además una responsabilidad añadida: contribuir a que la institución funcione mejor. A que sea más cohesionada, más transparente, más eficaz y más capaz de responder a las necesidades de una sociedad en constante transformación”.
“Vivimos tiempos complejos y exigentes. Las transformaciones tecnológicas, sociales y económicas plantean desafíos que hace apenas unos años resultaban difíciles de imaginar. La delincuencia evoluciona, aparecen nuevas formas de vulnerabilidad, se amplían los espacios de riesgo en el entorno digital y surgen demandas sociales que requieren respuestas jurídicas rigurosas y eficaces.
En ese contexto, el papel del Consejo Fiscal es especialmente relevante, ha dicho Peramato. Sus deliberaciones, informes y propuestas contribuyen a orientar el futuro de la institución y a mejorar su funcionamiento. El principio de unidad de actuación constituye una de las bases de nuestra organización y resulta imprescindible para garantizar una aplicación coherente de la ley. Pero la unidad de actuación no significa uniformidad de pensamiento ni ausencia de debate. Por el contrario, solo puede construirse de forma sólida cuando existe la posibilidad de confrontar argumentos, escuchar posiciones distintas y alcanzar conclusiones compartidas.El Consejo Fiscal es, precisamente, uno de los espacios donde esa pluralidad encuentra su cauce natural. Y esa es una de sus mayores fortalezas. Junto a la unidad debemos reivindicar la autonomía del Ministerio Fiscal. No como un privilegio corporativo, sino como una garantía para la ciudadanía. La confianza en nuestra actuación descansa en la certeza de que nuestras decisiones se adoptan con arreglo a la ley, desde la objetividad y la imparcialidad, y libres de cualquier interferencia indebida”
Peramato ha hecho hincapié en que “esa autonomía corresponde a la
Institución en su conjunto, pero también a cada fiscal y, de manera
especial, a quienes hoy asumís la condición de consejeros. Habéis sido
elegidos para representar a toda la carrera fiscal, no solo a quienes
os han votado ni exclusivamente a quienes comparten determinadas
sensibilidades asociativas. Esa visión integradora debe acompañaros
durante todo vuestro mandato. La confianza ciudadana en las
instituciones constituye uno de los bienes más valiosos de una
democracia. Y también uno de los más frágiles”.
“Vivimos en una
sociedad sometida a una permanente exposición pública y a un
escrutinio constante. Esa vigilancia es legítima y nos obliga a ser
cada vez más transparentes, más rigurosos y más ejemplares. Por ello,
debemos ser especialmente conscientes de que nuestras actuaciones y
nuestros debates proyectan una imagen del Ministerio Fiscal que
trasciende a quienes participan directamente en ellos.
Por eso me gustaría hacer una apelación a la responsabilidad institucional. Las diferencias son legítimas; incluso son necesarias. Pero debemos evitar que el debate interno se convierta en una imagen de división permanente. La sociedad espera de nosotros serenidad, rigor y sentido institucional. Y los fiscales de toda España tienen derecho a que preservemos el prestigio de la Institución a la que sirven cada día con profesionalidad y esfuerzo”, ha asegurado la Fiscal General.