CAPÍTULO III. FISCALES COORDINADORES/AS Y DELEGADOS/AS DE MATERIAS ESPECÍFICAS - 14. PROTECCIÓN Y TUTELA DE LAS VÍCTIMAS EN EL PROCESO PENAL

14.7 Coordinación de las fiscalías ad intra y ad extra

i) Ad intra

En muchos de los textos territoriales se elogia la estrecha y ágil coordinación entre los fiscales de la plantilla, las diversas especialidades y los integrantes de la sección de protección de víctimas. Ello pone de manifiesto dos aspectos relevantes de la organización del trabajo en las fiscalías. De un lado, el contacto real que tienen todos los fiscales del orden penal con las víctimas en las distintas fases del proceso penal y cómo de ello se da cuenta al/a la delegado/a en la respectiva fiscalía; y de otro, a la trasversalidad que caracteriza esta materia, que comparte con otras especialidades la protección de determinadas víctimas en función de su especial vulnerabilidad y la forma de actuar en orden a su protección.

Así, memorias como la de Toledo refieren la existencia de una fluida comunicación con el fiscal delegado de vigilancia penitenciaria para informar de aquellos asuntos en que estuviesen en juego derechos de las víctimas respecto de internos que se encontraran cumpliendo prisión en el Centro Penitenciario; o la de Valladolid que extiende la fluida comunicación, además de con vigilancia penitenciaria, a violencia de género; o la de Badajoz que menciona a las secciones de violencia de género, protección de menores y vigilancia penitenciaria. Por Cádiz se traslada la necesaria comunicación y coordinación con las secciones de personas con discapacidad y mayores, violencia sobre la mujer y doméstica, de odio, criminalidad informática y menores. Por su parte, Albacete puntualiza que la coordinación con las demás especialidades en orden a la protección de las víctimas se lleva a cabo mediante la consulta directa con el/la fiscal encargado/a del asunto.

ii) Ad extra

Al margen de las relaciones entre las distintas especialidades de la carrera fiscal, cada vez los delegados destacan más en sus exposiciones la existencia de un intercambio fluido de información entre todos los operadores jurídicos involucrados en la protección de las víctimas. Así lo encontramos en memorias como la de Almería, que informa de que mantienen reuniones periódicas con el Servicio de Atención a las Víctimas de Andalucía (SAVA), Márgenes y Vínculos (Fundación que tiene encomendada en Andalucía el Programa de Evaluación, Diagnóstico y Tratamiento de menores víctimas de delitos sexuales y también de menores agresores), Instituto de Medicina Legal, responsables sectoriales de la Junta de Andalucía (Justicia e Igualdad), Policía Nacional, Guardia Civil y Policía de la Comunidad Autónoma de Andalucía, al objeto de garantizar un intercambio fluido de comunicación.

También Barcelona da cuenta de cómo se han establecido contactos con los correspondientes Servicios Sociales, las Unidades Integradas Barnahus e Instituciones que, en una u otra forma, velan especialmente por la protección de víctimas vulnerables. Añade esta memoria que muchos de los asuntos que llegan a la sección de víctimas proceden de los Centros de Servicios Sociales, de los Centros de Atención Primaria y también de los Centros Escolares. Por su parte Córdoba refiere la existencia de una continua y fluida comunicación que mantiene la delegada con otros Organismos con competencias en relación con la protección de las víctimas de violencia de género como son el Servicio de Asistencia a las Victimas (SAVA) y el Instituto de la Mujer. Al contacto permanente con el SAVA se refiere también la memoria de Cádiz, ampliando el contacto a los Servicios de Protección y Prevención, así como a Márgenes y Vínculos, y traslada que se establecen reuniones presenciales de coordinación al menos semestralmente.